El Multiverso y el infinito bucle del Big-bang

abril 30, 2016 0 Por Yesod

El Multiverso y el infinito bucle del Big-bang.

¿Existe el mundo si no lo miras? ¿O es esta mirada sobre el mundo la que crea la realidad aparente del mismo? ¿Qué es real, el mundo o quién observa el mundo?

Hoy he asistido a una conferencia-documental sobre temas relacionados con la Cosmofísica en el Ateneo de mi ciudad. Una acertada y precisa exposición sobre el valor del razonamiento científico puesto al descubrimiento de nuevas fronteras que derrumban el aparente sentido común. Se planteaba cómo la percepción de nuestros sentidos es engañosa, en la medida a que nos lleva a encajonar la vasta realidad de la vida, creación y desaparición de lo conocido por la mente humana. El pensamiento del científico siempre ha aspirado a comprender el funcionamiento del Universo, sus leyes, su dinámica e interacciones de fuerzas con dos nobles objetivos:

  1. La búsqueda de la Verdad subyacente en la naturaleza de los fenómenos a través de leyes universales, que constituyen la aparición, preservación y destrucción de los objetos de la realidad.
  2. La predicción, en términos absolutos o probabilísticos, de estos fenómenos para beneficio práctico del ser humano en su vida cotidiana.

Así tenemos, que cuando el científico busca lo apuntado en el primer punto, se topa con la barrera del razonamiento como obstáculo para comprender el engranaje de sucesos que desarrolla la manifestación. Einstein, Schrödinger, Newton, Heisenberg, David Bohm y un largo etcétera de eminentes personajes desembarcaron en el terreno especulativo de la filosofía existencial, apuntando en varios libros su imposibilidad para llegar más allá de lo que los avances tecnológicos le permitirían demostrar o corroborar. Sus afiladas mentes, dispuestas a retos cada vez mayores abrieron espacios de reflexión, derribando muros conceptuales, ayudados por el conocimiento acumulativo del saber científico. Todos ellos se apoyaron en hombros de otros para vislumbrar sus nuevas teorías, modelos que explicaran con mayor exactitud la “phisis” o naturaleza de lo visible. La mayoría no hablaban de objetos materiales, sino de energía, luz, espacio, tiempo, vacío, agujeros negros y “fantasmas planetarios” (como Herschel). Todos estos conceptos son abstracciones de existencia real que puedes leer en sus libros no sólo de física, sino también en publicaciones de filosofía. El científico que indaga en esta dirección está abocado a encontrarse con el filósofo…y en último término con el realizador de estas verdades, que es el místico. La aparente irracionalidad del místico es una gran paradoja. Encarna por un lado la sapiencia del científico en la investigación de la naturaleza real, y por otro lado, la aparente incongruencia de la azarosa y no predecible vida.

El místico no sigue en su vida diaria ningún modelo, porque ha llegado a agotar la investigación de la naturaleza real del mundo asociada con la aparente realidad de sí mismo, para llegar a descubrirse no definido, no limitado y no asociado con atributos de medida o descripción. Ha introducido su cabeza en el agujero negro de una galaxia para aparecer libre, sin tiempo, no devorado por las angustias de las limitaciones del ser humano. Ha eliminado la palabra “humano”, para descubrirse como simplemente “Ser”. Ser no es descriptible, está más allá de las definiciones, aunque tenga su referencia en el diccionario. Ser, es para la mente una simple abstracción, pero una realidad sólida que vertebra el universo. Es el “anima mundi”, no recluido en un determinado cuerpo. Es el éter que nombraban los antiguos filósofos griegos como el quinto elemento. Puede llamarse también Conciencia. Lo pongo en mayúsculas deliberadamente, para dar a entender que no es un objeto propiedad de ningún individuo o científico o místico. Ser es impersonal, no reflexivo, autoevidente en sí mismo y que por tanto no puede aumentar, disminuir o destruirse. Schrödinger escribió un libro muy esclarecedor, titulado “Mente y Conciencia”, desgranando las diferencias entre ambos términos.

En el documental que vimos, se hablaba del origen del Universo, del Big-Bang que intenta explicar el funcionamiento inicial del mundo conocido, del estado primordial de la materia en esos momentos, de la creación del espacio y el tiempo… Uno se pregunta, pues, si como se postula hubo un origen para este Universo, entonces éste tiene una fecha de caducidad. Pero además si se afirma que el Universo es ilimitado e infinito, en el sentido de no conocerse los bordes del mismo, entonces esto choca con que hubiera un nacimiento que marcara su inicio. El Universo no existía, el tiempo no existía, la materia no existía … Todos términos negativos que no aclaran sino que niegan o no aciertan a explicar si había un “antes de”. De existir algo, esto sería un Vacío Cosmológico, donde el Universo estaría en embrión, en potencial, en semilla del umbral de la existencia. Tendríamos No Existencia, Vacío. Vacío de todo pero lleno a la vez de algo que Es y Será.

¿Y si hubiera un Vacío no estaría éste como consecuencia de un Universo anterior, y así sucesivamente?

¡Jueguen, apuesten señores. Disfruten del espectáculo de la Vida, sus misterios y sus azares!

Paradoja, Inabarcabilidad, Incognocibilidad…, ¿quién se apunta?