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No dualidad, Yesod
¿Quién Soy Yo?Aspectos prácticos del Vedanta Advaita.

No dualidad

9 formas de evitar la Liberación.


Solo existe la Vida, solo existe el Uno Sin Segundo.

De este Principio surge toda la manifestación.

Y en esa apariencia ya todo Es.

Todo movimiento de la persona para encontrar el despertar y la liberación conlleva un mecanismo de inercia que mantiene atado al individuo en la tensión, la anticipación y el logro.

Es así como se perpetúa el sentimiento de separación y la obnubilación por conseguir desprenderse de la carencia que conlleva el encierro energético que emerge de la auto-conciencia.

La persona sólo puede especular, probar y adquirir temporalmente cierto sosiego interior, cierto vislumbre de la Unidad, aunque no deja de ser un breve sueño dentro del sueño de existir separado.

Quizás la mente, que se autoproclama como la única candidata a descubrir el aparente misterio de lo que falta dentro de la vida del individuo, pueda encontrar razones que validen su presunta búsqueda de la totalidad, pero todas ellas se desvanecen con el esfuerzo, la voluntad sostenida y los rigores de cualquier método que se anuncie en el mercado como el último lanzamiento de moda.

La búsqueda de resultados, aunque pueda contentar temporariamente a la persona, son plenamente olvidados y tachados de inservibles para la siguiente prometedora etapa de alumbramiento del Ser.

Pero el Ser, es el Ser, y si algo le caracteriza es que no sufre cambio alguno en la ilusión del espacio-tiempo. Así que el individuo puede experimentar un cansancio y hartazgo de todo el bazar espiritual que le sirven sus lecturas, prácticas, peticiones, meditaciones y oraciones. Todo ello no deja de ser el Ser que toma la forma de sufrimiento e impotencia sin dejar de ser el Ser mismo.

Cuando surge la autoconciencia, se establece el encierro energético en forma de cristalización de la idea de yo. Las diferentes variaciones de esta estructuración tienden a proteger esa sensación de separación creando amortiguadores psicológicos, cuya consecuencia es la carencia, fruto de una de las impresiones recibidas en la cinta vital.

Así podemos encontrar que estos vacíos o heridas toman un curso de acciones que tienden a proteger y reforzar la sensación de ser una persona.

Cuando el buscador aparece, la búsqueda toma sentido y se orienta en direcciones y propósitos diferentes que suelen emerger como la necesidad de volver a la Fuente.

Así surgen los valores que predominan en el espectro concientivo del individuo y que son los estandartes que promueven y perpetúan el movimiento hacia la Unidad.

Las más frecuentes son las que enumeramos a continuación.

  1. La búsqueda de perfección a través del yo controlo mi vida.
  2. La búsqueda de amor y protección del otro a través del servicio desinteresado.
  3. La búsqueda de la completitud a través de una imagen exitosa del yo.
  4. La búsqueda de la creatividad y la belleza a través de la exaltación del yo diferente.
  5. La búsqueda de la omnisciencia a través de la intelectualidad y el saber enciclopédico.
  6. La búsqueda de la seguridad y la certeza a través del cuestionamiento ajeno hacia las personas de autoridad y la eliminación de la duda y la ansiedad.
  7. La búsqueda de la felicidad a través del olvido de la herida emocional profunda.
  8. La búsqueda de la justicia en el mundo a través del control y el poder físico y material.
  9. La búsqueda de la paz en el reflejo del otro siempre aprobador.

Si se pudiera asegurar el éxito de la parte para conseguir el Todo, esta integración supondría la visión de la carencia, su comprensión. Pero este caleidoscopio energético es continuamente reforzado por los otros yoes, ya que a nivel de trabajo operativo no supondrían nada más que un desplazamiento del sueño desagradable de los diferentes arquetipos expuestos, hacia otro sueño más confortable, pero sueño al fin. La estructura se mantiene porque lo que Es ya está disponible, siendo la estructura en sí misma la base de toda ilusión. Semejante paradoja no puede ser concebida dentro del propio sueño porque el que lo creó no puede descubrirla. Es como atrapar el rabo de un perro girando en torno a sí mismo. Es un movimiento circular que consigue desgraciadamente el objetivo opuesto. Es la propia naturaleza de la dualidad, donde todo intento parcial por mantenerse anclado en uno de sus aspectos o cualidades es contrarrestado por su opuesto. Así la ley del péndulo es recreada continuamente dentro del movimiento de la consciencia. Como toda acción no reconocida parte de un centro autocreado falso, sólo puede llegar a un destino también transitorio, y por tanto, inestable.

El despertar ocurre cuando la estructura cristalizada colapsa de manera espontánea y esa combustión destruye la percepción ordinaria, dando origen a un nuevo paradigma de conocimiento continuo que no reside en la memoria psicológica y que por tanto es un movimiento creativo en sí mismo. Es posible percibir que esta observación engloba al objeto y sujeto de percepción y sin embargo está más allá de ambas, pues es percepción en sí misma, sin que nadie pueda abrogarse la autoridad del hecho.

El individuo cree mantener dentro de su propia ignorancia un menú de posibles elecciones y tiende a considerarse autor y decisor de su propia vida.

Cuando la rueda de las circunstancias y los eventos parecen agradar a la persona, ésta se reafirma en la idea de tener libre albedrío y posibilidad de manejar su vida, mientras que sí ocurre un evento desagradable y traumático, encontrará razones para argumentar que esto es debido a alguna zona oscura de su sombra psicológica que está apareciendo a la luz, o si es más inmaduro a responsabilizar a algún dios, diosa, acontecimiento cosmológico, o algo más mundano. Esta es una forma de encarar la ignorancia básica que conduce siempre a más ignorancia.

Así aparecen diferentes corrientes de pensamiento y escuelas que difunden el empoderamiento, el hacerse responsable de sí mismo y el poder de controlar sus propias vidas. No deja de ser más que una ilusión provocada por una idea-concepto que provoca una emoción, la cual no puede mantenerse animada por mucho tiempo en escena.

Nace de la idea artificial (y todas las ideas lo son) de que una masa crítica y una audiencia que pugna al unísono por la “elevación de la vibración”, puede conseguir aquello que el individuo separado no es capaz de lograr por sí mismo aisladamente. Muchos personajes del mundillo espiritual siguen lanzando estas consignas dualistas, que en su base denotan la falta de entendimiento de lo que Ya Es.

En el fondo, no se percibe con claridad que el espacio mental del individuo es la reflexión del yo, y que cualquier cambio de decorado no hace más que secundariamente adornar ideas, sentimientos y emociones no perdurables, que mantienen la sensación de separación, y por ende, al buscador. Es como pintar la habitación de rosa, cuando antes era de color gris o negro, pero manteniendo las paredes que limitan la ansiedad libertad dentro del sueño.

Aunque todo ello tiña de un aura de misterio, expansividad y emotividad la vida de la persona que busca, no deja el personaje de sentir que es el otro, en quien deposita su visión de la iluminación, quien le dará el empujón definitivo hacia una vida de continua Felicidad, Gozo y Amor. El individuo no percibe con claridad que esto es solo la proyección del yo en otro que presume de haber alcanzado cierto nivel de claridad, entendimiento y serenidad, y que le otorgará en un futuro no muy lejano la posibilidad de sentarse en la Mesa de los Bendecidos por este estado.

Así, tiende a perpetuarse la ilusión del buscador y a encontrase con el paso del tiempo con su propio sentimiento de incapacidad y carencia, que solidifica la falsificación de lo que Ya Es.

También puede ocurrir que cuando esta energía del buscador tome la forma de hastío o de desesperación, se produzca una brecha, una ruptura dentro del mecanismo de acción habitual de recompensa-castigo, y se aperciba lo que de continuo permanece, y que en apariencia toma la forma de personaje autofabulado, que empezó un viaje ilusorio, pero que siempre permaneció Siendo lo que Siempre Es.

Así entonces, puede ser redescubierto que nunca hubo viaje, ni viajero, y lo que aparece aquí es siempre este Silencio y este Amor que fue desconocido en primer instante, pero que no necesita de ningún aditamento porque Ya Es Completo en Sí Mismo… antes de ser buscado.

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Libro “Vivencias en la Intemporalidad, palabras dictadas desde la Nada”

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