Aham y Aham-Vritti

Escrito por el Domingo, 19 febrero, 2012 en Extractos | 0 comentarios

D. ¿Cómo puede una indagación iniciada por el ego revelar su propia irrealidad?

M. La existencia fenoménica del ego es trascendida cuando usted se sumerge en la Fuente de donde surge el Aham-vritti.

D. ¿Pero no es el Aham-vritti solo una de las tres formas en las que el ego se manifiesta? El Yoga Vasishtha y otros textos antiguos describen el ego como teniendo una forma triple.

M. Así es. El ego es descrito como teniendo tres cuerpos, el grosero, el sutil y el causal, pero eso es solo para los propósitos de la exposición analítica. Si el método de indagación tuviera que depender de la forma del ego, usted puede dar por hecho que toda indagación devendría completamente imposible, porque las formas que el ego puede asumir son legión. Por lo tanto, para los propósitos de Jnana-vichara, usted tiene que proceder sobre la base de que el ego solo tiene una forma, a saber, la de Aham-vritti.

D. Pero eso puede resultar inadecuado para realizar Jnana.

M. La Auto-indagación siguiendo la pista de Aham-vritti, es como el perro que sigue la pista de su dueño por su olor. El dueño puede estar en algún lugar distante y desconocido, pero eso no impide en absoluto que el perro siga el rastro. El olor del dueño es una pista infalible para el animal, y nada más cuenta, tal como el vestido que lleva puesto, o su constitución y estatura, etc. El perro se aferra a ese olor sin distracción mientras le busca, y, finalmente, logra encontrarle. Igualmente, en su búsqueda del Sí mismo, la única pista infalible es el Aham-vritti, la «yo-soi»-dad que es el dato primordial de su experiencia. Ninguna otra pista puede llevarle directamente a la realización del Sí mismo.

D. Todavía queda la pregunta de por qué la búsqueda de la Fuente de Aham-vritti, en tanto que se distingue de otros vrittis, debe ser considerada el medio directo a la realización del Sí mismo.

M. La palabra «Aham» es ella misma muy sugerente. Las dos letras de la palabra, a saber, A y HA, son la primera y la última letras del alfabeto sánscrito. La sugestión que se intenta transmitir por la palabra es que ella comprende todo. ¿Cómo? Porque Aham significa la existencia misma. Aunque al concepto de «yo»-idad o «yo-soy»-dad se le conoce por el uso como Aham-vritti, no es realmente un vritti como los otros vrittis de la mente. Porque, a diferencia de los otros vrittis que no tienen interrelación esencial, el Aham-vritti está igual y esencialmente relacionado con todos y cada uno de los vrittis de la mente. Sin el Aham-vritti no puede haber ningún otro vritti, pero el Aham-vritti puede subsistir por sí mismo sin depender de ningún otro vritti de la mente. Por consiguiente, el Aham-vritti es fundamentalmente diferente de los otros vrittis.
Así pues, la búsqueda de la Fuente del Aham-vritti no es meramente la búsqueda de la base de una de las formas del ego, sino de la Fuente misma de la que surge la «yo-soy»-dad. En otras palabras, la búsqueda y la realización de la Fuente del ego, en la forma de Aham-vritti, implica necesariamente la trascendencia del ego en cada una de sus formas posibles.

D. Concediendo que el Aham-vritti comprende esencialmente todas las formas del ego, ¿por qué debe ser escogido solo ese vritti como el medio para la indagación del Sí mismo?

M. Porque es el único dato irreducible de su experiencia; porque buscar su Fuente es la única vía practicable que usted puede adoptar para realizar el Sí mismo. El ego se dice que tiene un cuerpo causal, pero ¿cómo puede usted hacerlo el sujeto de su indagación? Cuando el ego adopta esa forma, usted está inmerso en la oscuridad del sueño profundo.

D. ¿Pero no es el ego en sus formas sutil y causal demasiado intangible para ser aprehendido por la indagación en la Fuente de Aham-vritti, llevada a cabo mientras la mente está despierta?

M. No. La indagación en la Fuente de Aham-vritti toca a la existencia misma del ego. Por consiguiente, la sutileza de la forma del ego no es una consideración importante.

D. Cuando la única meta es realizar el Ser puro e incondicionado del Sí mismo, que no es de ningún modo dependiente del ego, ¿cómo puede ser de alguna utilidad una indagación que incumbe al ego, en la forma de Aham-vritti?

M. Desde el punto de vista funcional, la forma, la actividad, o como quiera que usted lo llame (carece de importancia, puesto que es evanescente), el ego tiene una y solo una característica. El ego funciona como el nudo entre el Sí mismo, que es pura Consciencia, y el cuerpo físico, que es inerte e insenciente. Por consiguiente, el ego es llamado el Chit-jada granthi. En su indagación en la Fuente de Aham- vritti, usted toma el aspecto Chit esencial del ego; y por esta razón la indagación debe conducir a la realización de la pura Consciencia del Sí mismo.

D. ¿Cuál es la relación entre la pura Consciencia realizada por el Jnani y la «yo-soy»- dad que es aceptada como el dato primordial de la experiencia?

M. La Consciencia indiferenciada del puro Ser es el Corazón o Hridayam que usted es realmente, como se significa por la palabra misma (Hrit + Ayam = Corazón soy yo). Del Corazón surge la «yo-soy»-dad como el dato primordial de la propia experiencia de uno. Por sí mismo es de carácter suddhasattva. Es en esta suddha- sattva svarupa (es decir, no contaminada por rajas y tamas), donde el «yo» parece subsistir en el Jnani…

D. En el Jnani el ego subsiste en la forma sátvica y, por consiguiente, aparece como algo real. ¿Estoy en lo cierto?

M. No. La existencia del ego en cualquier forma, tanto en el Jnani como en el ajnani, es ella misma una apariencia. Pero para el ajnani, que está engañado con el pensa- miento de que el estado de vigilia y el mundo son reales, el ego también aparece como real. Puesto que él ve al Jnani actuar como otros individuos, se siente obli- gado a postular alguna noción de individualidad con referencia al Jnani también.

D. ¿Cómo funciona entonces el Aham-vritti en el Jnani?

M. En él no funciona en absoluto. La lakshya (patencia) del Jnani es el Corazón mismo, debido a que él es uno e idéntico con la Consciencia pura e indiferenciada a la que las Upanishads se refieren como el PRAJNANA. Prajnana es ciertamente el Brahman, lo Absoluto, y no hay ningún otro Brahman que Prajnana.

D. ¿Cómo surge entonces infelizmente la ignorancia de esta única y sola Realidad en el caso del ajnani?

M. El ajnani ve solo la mente, que es un mero reflejo de la Luz de la Pura Consciencia que surge del Corazón. Él es ignorante del Corazón mismo. ¿Por qué? Debido a que su mente está extrovertida y nunca ha buscado su Fuente.

D. ¿Qué le impide a la Luz de la Consciencia infinita e indiferenciada que surge del Corazón revelarse al ajnani?

M. Lo mismo que el agua en el cuenco refleja el enorme sol dentro de los estrechos limites del cuenco, así también los vasanas o tendencias latentes de la mente del individuo, actuando como el medio reflectante, atrapan la Luz de la Consciencia omnipenetrante e infinita que surge del Corazón y presentan en la forma de un reflejo el fenómeno llamado la mente. Al ver sólo este reflejo, el ajnani es engañado en la creencia de que él es un ser finito, el jiva.
Si la mente deviene introvertida a través de la indagación en la Fuente de Aham-vritti, los vasanas devienen extinguidos, y, en la ausencia del medio reflectante, el fenómeno de la reflexión, la mente, también desaparece siendo absorbida en la Luz de la única Realidad, el Corazón. Esto es la suma y sustancia de todo lo que un aspirante necesita saber. Lo que se requiere imperiosamente de él es una indagación sincera y auto-concentrada en la Fuente de Aham-vritti.

D. Pero cualquier esfuerzo que él pueda hacer está limitado a la mente en el estado de vigilia. ¿Cómo puede esa indagación llevada a cabo solo en uno de estos tres esta- dos de la mente, destruir a la mente misma?

M. No hay duda de que la indagación en la Fuente de Aham-vritti es iniciada por el sadhaka en el estado de vigilia de la mente. No puede decirse que en él la mente haya sido destruida. Pero el proceso de la Auto-indagación misma revelará que la alternancia o transmutación de los tres estados de la mente, así como los tres esta- dos mismos, pertenecen al mundo de los fenómenos que no puede afectar a su in- tensa indagación interior.
La Auto-indagación es realmente posible solo a través de una intensa introversión de la mente. Lo que se realiza finalmente como resultado de esa indagación en la Fuente de Aham-vritti, es verdaderamente el Corazón como la Luz de la pura Consciencia indiferenciada, en la que la luz reflejada de la mente es completamente absorbida.

D. Para el Jnani, entonces, ¿no hay ninguna distinción entre los tres estados de la mente?

M. ¿Cómo puede haberla, cuando la mente misma está disuelta y perdida en la Luz de la Consciencia? Para el Jnani todos los tres estados son igualmente irreales. Pero el ajnani es incapaz de comprender esto, porque para él el patrón de la realidad es el estado de vigilia, mientras que para el Jnani el patrón de la Realidad es la Realidad misma. Esta Realidad de pura Consciencia es eterna por su naturaleza y por consiguiente subsiste igualmente durante lo que usted llama vigilia, sueño con sueños y sueño pro- fundo. Para él que es uno con esa Realidad no hay ni la mente ni sus tres estados y, por consiguiente, no hay ni introversión ni extroversión.
El suyo es el Estado siempre despierto, porque él está Despierto al Sí mismo eterno; el suyo es el Estado siempre soñado, porque para él el mundo no es mejor que un fenómeno de sueño presentado repetidamente; el suyo es el Estado siempre de sueño profundo, porque él es en todos los tiempos sin la consciencia del «cuerpo- soy-yo».

D. ¿Debo considerar entonces que Sri Bhagavan está hablándome en un estado de vigilia-sueño con sueños-sueño profundo?

M. Debido a que su experiencia consciente está limitada ahora a la duración de la extroversión de la mente, usted llama al momento presente el estado de vigilia, mientras que todo el tiempo su mente ha estado dormida al Sí mismo, y por consiguiente, usted está ahora realmente en sueño profundo.

D. Para mí el sueño profundo es un mero vacío.

M. Eso es así, porque su estado de vigilia es la mera efervescencia de la mente inquieta.

D. Lo que entiendo por vacío es que yo soy difícilmente consciente de nada en mi sueño; para míes lo mismo que la no existencia.

M. Pero usted existía durante el sueño profundo.

D. Si existía, yo no era consciente de ello.

M. ¡Usted no querrá decir completamente en serio que usted cesó de existir durante su sueño profundo! (Riendo). Si usted fue a dormir como el Señor X, ¿acaso se levantó como el Señor Y?

D. Yo conozco mi identidad, quizás, por un acto de memoria.

M. Dando eso por hecho, ¿cómo es posible a menos que haya una continuidad de la consciencia?

D. Pero yo era inconsciente de esa consciencia.

M. No. ¿Quién dice que usted era inconsciente en el sueño profundo? Es su mente. ¿Pero no había ninguna mente en su sueño profundo? ¿De qué valor es el testimonio de la mente sobre su existencia o experiencia durante el sueño profundo? ¡Buscar el testimonio de la mente para refutar su existencia o su consciencia durante el sueño es como convocar el testimonio de su hijo para refutar el nacimiento de usted!
¿Recuerda usted que le dije una vez previamente que existencia y consciencia no son dos cosas diferentes, sino una y la misma? Bien, si por cualquier razón usted se siente constreñido a admitir el hecho de que usted existía en el sueño profundo, esté cierto de que usted también era consciente de esa existencia.
De lo que usted es realmente inconsciente en el sueño profundo es de su existencia corporal. Usted está confundiendo esta consciencia corporal con la verdadera Consciencia del Sí mismo que es eterna. Prajnana, que es la Fuente de la «yo- soy»-dad, subsiste siempre inafectada por los tres estados transitorios de la mente, permitiéndole así a usted conservar su identidad inalterada. Prajnana es también más allá de los tres estados, debido a que puede subsistir sin ellos y a pesar de ellos.
Es esa Realidad lo que usted debe buscar durante su supuesto estado de vigilia siguiendo el rastro al Aham-vritti hasta su Fuente. La práctica intensa en esta indagación revelará que la mente y sus tres estados son irreales y que usted es la Consciencia del puro Ser infinito y eterno, el Sí mismo o el Corazón.

Ramana Maharshi, El Evangelio del Maharshi.

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